CRITICAS
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Estrella de Cristal (1986)

por en 13 abril 2020
FICHA TÉCNICA
 
TÍTULO ORIGINAL:

Star Crystal

PAÍS:

Estados Unidos

DURACIÓN:

93 minutos

 

De todas las exploitations de Alien que se han rodado en el submundo de la serie B/Z, Star Crystal no es la más cutre pero sí seguramente la más marciana, valga la redundancia. Y es que, aunque a priori parece otra copia más del clásico de Ridley Scott, el filme que nos ocupa sobresale de entre las decenas de cagarros similares gracias a sus ideas de bombero esquizofrénico y puesto hasta el culo de cocaína.

A través de una serie de alocadas ocurrencias y catastróficas desdichas, “Star Crystal” trata de innovar y dar una vuelta de tuerca a la clásica premisa de “gente atrapada con un bicho”, fracasando espantosa y miserablemente. El resultado es un perfecto ejemplo de película inintencionadamente hilarante, de esas que dan más y más vergüenza ajena a medida que avanzan, hasta desembocar en un final verdaderamente apoteósico y descojonante.

Así, Star Crystal es un loable pero fútil intento por renovar una fórmula magreada hasta el extremo, con un inesperado giro final para toda la familia y que posee ecos de “ET el extraterrestre” (como bien señalaron en su día en el blog Aquí Vale Todo). Es decir, que los responsables cometen la osadía de juntar “ET” y “Alien”, creyendo que de ahí puede salir algo bueno pero, como es de esperar, lo que obtienen es un aborto alienígena en toda regla.

El filme, más o menos, nos cuenta la historia de cinco desgraciados con menos inteligencia que las bacterias de un mojón de perro, quienes se quedan atrapados en una nave espacial recreada en lo que parecen los túneles del alcantarillado, mientras un Gusiluz gigante y hambriento les va dando caza.

EN EL ESPACIO NADIE PUEDE OIR TUS CARCAJADAS

Al poco de empezar, el cutrerío se mastica en el ambiente: trajes espaciales tuneados con celo y bolsas de basura, el planeta Marte con el cielo azul y recreado en cualquier desierto de Alabama, una estación espacial que parece un centro comercial con sus escalerillas mecánicas y todo…

Bolsaman, creando tendencia

Es decir, que bastan pocos segundos para percatarse de que estamos ante una caca bien consistente, tierna y marroncita. Vamos, un pedazo de zurullo de Brontosaurio, donde la mierda salpica en cada fotograma.

La tragedia comienza cuando dos astronautas, cuyos trajes nada herméticos dejan al descubierto parte del cuello (recordemos, no están en Marte, sino en Alabama, así que no pasa nada), localizan en el Planeta Rojo lo que parece un mojón gigante cubierto de papel albal, pero que es en realidad una roca llena de “circuitos eléctricos” y que esconde un bicharraco en su interior.

En el futuro, la Cocacola vendrá en frascos de agua oxigenada.

Tras subir a la nave y quitarse el casco espacial con la misma facilidad que uno se quita el casco de la moto, ambos oligofrénicos escanean el artefacto con lo que parece un lector de códigos de barras del supermercado y fantasean con todo el dinero que van a ganar.

 “El escaner de precios dice que esta puta mierda no vale ni 2 euros”

Pero el bichejo, que tiene muy mala leche, sale de la roca y los mata a todos, dejando la nave a la deriva. Años después, la nave es localizada y llevada a una estación espacial, donde el monstruo volverá a hacer de las suyas, provocando, no se sabe muy bien cómo, la explosión de todo el complejo.

Centro comercial Parque Corredor patrocina esta película y cede sus instalaciones

Segundos antes de que todo reviente, los residentes de la estación notan que algo raro pasa y la inquietud les invade, como nos demuestran los caretos de circunstancia de los actores, que se ponen a mirar a todos lados y no sabes si se preguntan qué es lo que viene ahora en el guión o qué coño hacen trabajando en esta película. Atentos al vídeo.

FALTA VÍDEO

La estación comienza a derrumbarse y alguien tira la tierra de las macetas, o eso deducimos por la arena que empieza a caer del techo como si se tratara de una cueva o de un templo abandonado en lugar de una estación estelar, hasta que finalmente todo explosiona.

Pero cinco personas han logrado sobrevivir. Cinco ineptos que han escapado del reventón en la misma nave en la que vino el monstruo y donde, oh recorcholis, el monstruo sigue presente.

NECEDAD A BORDO

Los cinco suertudos son dos hombres, dos mujeres y algo parecido a otra mujer. Para sobrevivir, han de repartirse equitativamente las tareas de a bordo y tras una votación democrática, los machos son asignados para pilotar y dirigir la nave y las hembras, como es de esperar, de racionar la comida y de otras tareas intrínsecas a su sexo.

Ellos son Campbell, un Gene Wilder de baratillo y bastante torpe; Cal, el negro graciosillo que muere; Billi, la hija no reconocida de Joaquín Luqui y Tamariz; Adrian, una mujer que llora y grita mucho y, por último, una rubia gilipollas, en el más amplio y estricto sentido de la palabra.

“Gua gua gua, 3,2,1 tú y yo lo sabíamos, que Star Crystal es como mi pelo, espiritual!!”

Conviene detenerse en la rubia gilipollas, a la que asignan las complicadas tareas de cocina, ya que asegura tener experiencia. Minutos después, la rubia elabora unos ¡¡nutritivos sandwiches!! Claro, como en el futuro todo lo harán robots, hasta cocinar un sandwich será una tarea de lo más compleja que requerirá de especialistas en la materia.

“Mmm a decir verdad, no recuerdo si el queso iba por encima o entre medias de las dos rebanadas…”

Pero la rubia lerda no sólo es una experta cocinera; su segunda especialidad consiste en poner caretos y hacer el ridículo cada vez que la cosa se pone chunga.

Por cierto que Campbell no le va a la zaga y cuando todo se complica aún más, sufre exageradas rabietas que ríete tú del Niño Loco Alemán o del chaval aquel que se metía un mando por el culo tras perder su cuenta del WOW:

FALTA VÍDEO

Pues bien, estos cinco personajes se hallan en serios problemas, perdidos en el espacio dentro de una nave de carga y con muy pocos suministros, por lo que les resultará complicado aguantar vivos hasta la siguiente estación espacial, o eso aseguran con profundo pesar. Y entonces… ¿qué es lo primero que hacen tras asignar las tareas y comerse los sandwiches?

¡Se lían a beber cerveza como cosacos, sí señor, hasta agarrarse una menopea! Esto sí que es economizar las reservas, como se nota que están en apuros y no quieren perder la calma. Nuestros dos héroes no desperdician el tiempo y se ponen a ligotear, que hay tres mujeres a bordo y muchas horas por delante, si es que la ocasión la pintan calva.

Sin entrar en demasiados detalles, las insensateces se suceden y todos acaban falleciendo a manos del voraz bicho, en un cúmulo de muertes ridículas y estúpidas, hasta que sólo quedan vivos Campbell y esa mujer que grita y llora mucho.

LA NAVE DE WENG WENG

Llegados a este punto, toca describir la nave en la que se desarrolla la acción, un incómodo vehículo de carga de desafortunado diseño, que parece construido para una familia de oompa loompas. Es la conclusión a la que uno llega si se fija en la altura de las puertas y en el minúsculo tamaño de los conductos que unen las estanciasunos impracticables pasillos que parecen túneles de alcantarillado y por los que es necesario andar agachado e incluso arrastrándose… ¿pero qué puta mierda de nave es esta? ¿dónde han filmado esta basura?

 “Ahora entiendo por qué el director me aconsejó traer rodilleras al rodaje, por un momento me temí algo peor…”

“Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega exactamente cuando se lo propone”

Por no hablar del aspecto exterior, que parecen cuatro cuchillas de afeitar tuneadas, mal pegadas y peor disimuladas:

Gilllete sensor excel Mach4, lo mejor para el hombre

Igualmente, la nave cuenta con los últimos avances científicos, como rejillas que no existen ya que están pintadas en el suelo con aerógrafos, una cámara que te permite ver toda tu nave por fuera….

A lo mejor tienen una cámara orbitando alrededor de la nave y por eso pueden verse a si mismos en la pantalla…

…O un mapa con sensor de calor que parece directamente el laberinto del Pacman.

Un momento, aquí falta algo…

Así está mejor. Si hay hasta hueco para las cerezas y todo.

Y aun con todo lo cutre que es, la nave aguanta estoicamente las pedradas y las lluvias de ¿castañas? que llegan del espacio:

FALTA VÍDEO

GAR, EL AMIGO DE LOS NIÑOS

Aún no hemos hablado del bicho en sí, y esto interesa. Estamos ante un engendro viscoso y untado en diarrea, cuyos ojos, cara y mofletes hacen pensar en un Gusiluz sobrealimentado; si hasta se ilumina por dentro y todo.

La aberración no para de boquear y de babear, algo que el director no se cansa de mostrar en unos primeros planos interminables que se repiten una y otra vez a lo largo de todo el filme; parece que el muy marrano se recrea en tamaña asquerosidad.

Asimismo, a esta versión hardcore de los Gusiluz, a juzgar por su carbonizado aspecto, parece que la hayan pasado por la barbacoa más tiempo de la cuenta y se le hayan quedado pegadas unas chistorras, las cuales utiliza como peligrosos tentáculos con los que da matarile a sus víctimas.

Ya veis, este primo tonto de ET es toda una monada. Y ahora es cuando empiezan los spoilers, y os recomendamos no seguir leyendo si tenéis intención de disfrutar esta película.

EL MENSAJE DE CRISTO LLEGA A LA GALAXIA

De ritmo muy lento, casi agonizante, hay que admitir que, en determinados momentos, la película se puede hacer muy cuesta arriba. Pero todo esfuerzo tiene su recompensa y esta peli no iba a ser menos, ya que nos premia lanzándonos un zurullo en plena cara que dificílmente olvidaremos, en un desenlace casi tan descacharrante como el de Rock and Roll Nightmare de John M. Fasano.

En el tramo final de “Star Crystal”, a los guionistas se les va la olla a la octava dimensión y el bicharraco se revela como un ser bondadoso, que mató a todas sus víctimas en defensa propia, o eso intenta hacernos creer, el muy bribón. Sí, se ensañó con ellas, las estranguló con sus tentáculo-chistorras, las golpeó hasta la muerte y derritió su carne con ácido, pero todo fue en defensa propia, incluso lo de reventar toda una estación espacial con miles de personas en su interior. Como un ataque preventivo, por si acaso, no sea que alguno de los humanos fuera un asesino, ¡que nunca se sabe!

Estaba claro que con esas pintas de Gusiluz no podía ser malvado… El caso es que Gar, que así se llama la satánica abominación, accedió a los archivos de la nave, se leyó la Biblia y se dio cuenta de que matar estaba muy mal (aunque Dios se pase haciéndolo durante todo el Antiguo Testamento). Que sí que sí, la Biblia.

Los dos últimos supervivientes se apiadan de él y la película se transmuta en una comedia de situación, donde la mujer que llora mucho, Campbell y Gar ríen y juegan en una sucesión de escenas costumbristas con música tierna, en un desenlace con la aprobación de la Conferencia Episcopal.

Poco más tengo que añadir sobre este híbrido entre Alien y ET. Tan sólo recordaros que si alguna vez un monstruo se ensaña cruelmente con vuestros amigos y los mata de las formas más horribles, sed comprensivos y tened en cuenta que, quizás, lo estaba haciendo en defensa propia. Para defenderse de matarse a sí mismo con tanta furia homicida, me imagino.

“Adiós amigos, sólo me faltó orinar en los cadáveres de vuestros amigos, pero todo lo hice en defensa propia, siempre os recordaré”

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Nota del Crítico
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