CRITICAS
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Spectre (2015)

por en 28 mayo 2020
FICHA TÉCNICA
 
TÍTULO ORIGINAL:

Spectre

PAÍS:

Reino Unido / Estados Unidos

DURACIÓN:

148 minutos

 

¿Recordáis The Faculty? Si es así, recordaréis al personaje de la friki de las novelas y películas de ciencia ficción, y acérrima conspiranoica, que afirma que uno de los planes del gobierno estadounidense para ocultar su pacto con los alienígenas ha sido bombardear durante décadas la cultura popular, con películas en las que los extraterrestres son amistosos, o bien con auténticos bodrios serie z, para que nadie se tome en serio la cuestión de los ovnis o las abducciones.

Pues bien, ya es la segunda vez que me acuerdo de eso al salir del cine. La primera fue cuando vi Ayer No Termina Nunca de Isabel Coixet (sí hijos, sí, fui a ver esa putísima mierda al cine, es lo que tiene ser fan de Candela Peña). Pensé que una película centrada en las dramáticas secuelas de la actual crisis económica, que en vez de concienciación y tristeza lo que provoca en el espectador son sonoras carcajadas, parecía totalmente eso, un siniestro plan del gobierno para quitarle hierro a la crisis, y ridiculizar a los que se quejan a base de hacer una parodia brutal y bufonesca. Pajas mentales que me hago yo, y tal.

El caso es que me ha vuelto a pasar, viendo la última de James Bond, ‘Spectre’. Una película que relaciona directamente el terrorismo mundial con el poder oculto que hay tras los gobiernos, que utiliza el miedo que encubiertamente provoca para justificar la necesidad de instaurar la vigilancia a lo Gran Hermano en cada rincón del planeta, lo que básicamente es la madre de las conspiraciones; pero que es un cagarro gigante que provoca la hilaridad con su guion subnormal, sus personajes imbéciles y sus ridículas escenas. Al final lo que consigue es que la conspiración te la sude y te la reboce en manteca de cacahuete. Sales del cine deseando quemar un container para que el Gran Hermano te enfoque con sus cámaras de mierda y así poder hacerle un calvo en toda la jeta.

Y es que Spectre llega a unos niveles de estulticia tan inauditos que no puedes evitar acordarte de “Más de 1000 Cámaras velan por tu seguridad” (2003) y preguntarte si lo que estás viendo no es un remake angloamericano de la joya de la corona del cine español. Sobre todo porque cumple a rajatabla aquella regla de que el número de guionistas es inversamente proporcional a la calidad del guion. Casualmente también aquí son cuatro los responsables del inmenso mojón en el que los Deus ex Machina campan a sus anchas, la imbecilidad reina en cada escena, los protagonistas cambian de localización como si saltaran de una casilla a otra en el Juego de la Oca y los malos son una panda de tarados con un plan tan insulso e inofensivo (lo dicho, ansían controlar el mundo a base de videovigilancia), que cuando la película termina y supuestamente han sido derrotados, da la sensación de que todo se queda igual que estaba al empezar, salvo los destrozos materiales millonarios que va dejando 007 a su paso, claro está.

¿Quieres que los vendedores de seguros te dejen de dar por culo día y noche? Diles que te llamas James Bond, huirán de ti como de la peste.

Pero como soy un cabrón rencoroso y hace tiempo que le tengo rabia a este pomposo de mierda, voy a ignorar a los cuatro apuntafrases que pasan hambre y no saben lo que hacen los pobres y me voy a ensañar un poquito con el hombre tras el ñordo: Sam Mendes.

El tipo que se cargó la divertidísima fantasía masculina atemporal machista y tontorrona, y la convirtió en un intratable despojo humano, profundo (“subnormal profundo” jajaja) y con más matices que una escalibada; pervirtiendo sin vergüenza ninguna lo que empezó con acierto Martin Campbell. Con ‘Skyfall’ salió mas o menos airoso, y las formas enmascararon con éxito un contenido a veces bastante tramposo y otras directamente estúpido. Pero en ‘Spectre’ ya el amigo se pasa de la raya tres pueblos. La estética de videoclip de Pitbull y la morterada de millones invertida en retratar hasta el cuchitril mas mugroso de forma elegante y untuosa, no salvan un guion que de pura pedantería y absurdez cae en el más espantoso de los ridículos.

Spectre no es una película “mediocre” o “mala”, es una verdadera y pura mierda a la altura de las más gordas que han caído por esta web. Más insultante si cabe, por el pastizal que se han gastado en ella. Por todo eso, y por intentar meternos patrañas por el culo tan gordas como ESTA, te tienes merecidas unas palabritas campeón.

SMIERDA

Vaya por delante lo más doloroso: esta vez Sam Mendes se ha quedado a gusto, dos horacas y media por sus cojones. Y es que una peli de Bond puede ser más insípida que la cal de la lavadora, pero corta ni de coña. Lo de ´’Cuanto Sol Hace’ que no se repita, ¿qué es eso de que si hay poco que contar la peli dura 100 minutos? ¿estamos locos o qué? Nada, nada, a rellenar.

Pero ojo, NADA DE RELLENAR CON ESCENAS DE ACCIÓN. Estamos hablando de Sam Mendes, EL DE LA BOLSA DE PLÁSTICO. Hay que rellenar con morralla aburrida que te cagas, mientras el presupuesto es derrochado indecentemente en conseguir que hasta la oficina de correos parezca un puticlub de alto standing.

Así que venga a salir gente hablando de la nada más absoluta, venga a poner a los personajes asomados a la terraza que en cualquier momento parezca que vayan soltar el “What else?” de rigor, y para esta ocasión, venga a meter guiños como si no hubiera un mañana, porque el espectador es gilipollas y la nostalgia barata le va a tener encandilado y con el esfínter engrasado para poder inyectarle bazofia en barra libremente.

En un momento comentaré las peores escenas (y mucho me temo que esto significa el destripe casi completo de la película) indicando todos los estúpidos guiños (porque encima eso, casi todos SON ESTÚPIDOS QUE TE CAGAS) que recuerdo, seguro que los fanáticos de saga que no se hayan suicidado ya recordarán alguno más. Pero primero voy a introduciros en la estúpida trama a modo de aviso de lo que os espera, si aun tenéis ganas pasar por taquilla para ver este bodrio.

La primera imagen de la película es el siguiente texto:

Ya empezamos con las gilipolleces…¿Qué coño significa esta mierda? ¿Alguien me lo explica?

Acto seguido la acción se sitúa en México DF, en mitad de la festividad de El Día de Muertos (Halloween para los españoles). Ahí nos plantan a Bond disfrazado de Grim Fandango y agarrao al culamen de una pendejita rica, y en un sinuoso plano secuencia caro de la hostia les seguimos hasta la habitación del hotel, donde parece que se van a poner a chingar ahí no más. Pero no, James se quita la careta, le dice a la jamelga “ahora vuelvo, vete espatarrando que en dos minutos te empotro bien” y sale por la ventana, camina por una cornisa y se apalanca en la terraza de otro edificio (todo ello siguiendo el plano secuencia para que veamos bien la ciudad, y los millones que se han gastado).

Se saca una metralleta con mira láser blu-ray del sobaco, y apunta hacia la ventana del bloque de enfrente con la intención de cargarse a un italiano random que está allí hablando con otros tipejos. Pero lo clinchan, se disparan cuatro veces, y el edificio estalla, se derrumba, se lía parda, James persigue al italiano, se suben a un helicóptero, se pegan, se curran, se ahostian, James le quita EL ANILLO al tipejo, lo defenestra, ahostia al piloto, lo defenestra también, hace un par de loopings, endereza el trasto y vuela hacia el horizonte mientras mira EL ANILLO. EL ANILLO QUE TIENE UN PULPO GRABADO. Atentos ¿eh? Porque el anillo ES EL EJE CENTRAL DE LA PELÍCULA Y DEL UNIVERSO BOND AL COMPLETO (no he fumado nada, no. Os vais a cagar encima…).

Bien, sin entender una mierda de lo que ha pasado (lo cual a priori no sería malo si las explicaciones posteriores fueran convincentes, COSA QUE NO ES ASÍ) volvemos a Londres, donde al sanguinario agente le cae una bronca de parte de M (Ralph Fiennes), lo suspenden del servicio por ser un puto peligro público COMO SIEMPRE y se va a su casa. ¿Cómo? No, todo esto no es un guiño, si os suena de algo es porque TODAS las películas de James Bond de la etapa Craig empiezan así o incluyen una escena exactamente igual: James monta un cirio y se lleva una bronca de sus jefes con retiro/despido temporal incluido.

Y aquí llega nuestro inseparable compañero, el aburrimiento, que ya no se despegará de nosotros durante el resto de la película. Un funcionario al que Bond llama C y yo llamo Ceporro, llega de no se sabe dónde (pues claro que se sabe, es un esbirro del malo; anda que no, el Mendes este se cree que somos gilipollas o algo…) dando asco y diciendo que hay que chapar el MI6 y los agentes 00 porque están anticuados, y poner cámaras en los lavabos públicos y meter drones hasta en el coño de la Bernarda blablabla ¿Todo esto no lo decían en la escena del juicio en la anterior película? Sí ¿verdad?. SAM MENDES ¿DE QUÉ COÑO VAS?

 

JAJAJAJAJAJA PONE CARA DE MALO TODO EL RATO, HASTA CUANDO ESTÁ SOLO EN LA HABITACIÓN ESCRIBIENDO EN EL PORTÁTIL ME MUEROOOJAJAJAJAJA

En Estas estamos, preguntándonos si nos han estafado el dinero que nos ha costado la entrada de cine, cuando resulta que te explican por qué james Bond se fue a México a cargarse a un don nadie. Resulta que M, (la vieja) le dejó un video webcam diciéndole que fuera a matar a Fulanito Pérez (el italiano random) y después fuera a su entierro (¿?). Aquí también aprovechan para que Moneypenny le entregue a James los efectos personales que se recuperaron de la mansión Wayne digooo, de la mansión Skyfall, que son cuatro papeles quemados y una foto también medio quemada que hacen referencia a un medio hermanastro adoptado de penalty de James, un personaje llamado Oppenheimer o Frankenfluchen o algo de eso, que repiten 3 veces que ESTÁ MUERTO. Quedaos con eso gente ¿eh? Está requetemuerto y recontramuerto. Muertísimo vamos.

-¿Cómo estoy yoooo?
-¡¡¡MUERTOOOOOOOOO!!!

Hasta aquí la intro, si aún os quedan arrestos para ir al cine pese al intenso aroma de timo que ya destila todo lo que os acabo de contar, no sigáis leyendo, porque a partir de aquí empiezan los verdaderos Spoilers:


LA ESCENA BUENA

Antes de proceder al desangramiento total, abro un pequeño paréntesis para disculpar el único segmento de película que tiene cierto interés, que es el siguiente:

En el entierro del italiano random, Bond conoce a Mónica Bellucci y se la tira fuera de cámara para que le diga dónde están los malos reunidos. Fin. Por cierto, la Bellucci no enseña nada, SAM MENDES ME ESTÁS CABREANDO.


-Daniel creo que no hace falta que me metas la mano debajo de las bragas, estamos en primer plano y no se va a ver.
-Es para entrar en situación y que quede más real la escena.
-¡Qué profesional eres cabrón, sácate la tranca que te voy a dejar seco!

 

PEORES ESCENAS

Tentacle porn

Empezamos con un WTF en toda regla, pues la intro de Spectre es básicamente esto:


Spectre, una organización muy “oscura”

Cuando digo que Spectre es una “organización en la sombra” es que es así literalmente, tal y como descubre Bond cuando llega hasta el edificio donde sus mandamases se reúnen con las luces apagadas para que no se vea un carajo ni las caras de nadie, lo que hace suponer que o bien se avergüenzan de su aspecto o bien no tienen para pagar el recibo de la luz. Bond se cuela en el lugar con su habitual simpatía, y presencia la tertulia, en la que los malos hablan de sus malosos planes, que si la trata de blancas ha aumentado y los atentados terroristas molan mazo, que los gobiernos del mundo están apunto de bajarse los pantalones y blablabla.

-Bueno, ¿cuándo empezamos a meternos mano?

Cuando ya estás esperando que aparezca por ahí Francisco Marhuenda echándole la culpa de todo al gobierno de Zapatero, pasan de repente a discutir la cuestión de sustituir al italiano Random en su cargo, a lo que está alegremente dispuesto un mierdaseca que hay por ahí sentado… pero entonces surge de detrás del decorado un mastuerzo de dos metros por uno y medio al que me referiré como el Zote (Dave Bautista, ese actorazo que desperdicia incomprensiblemente su expresividad y su talento interpretativo en la WWE), que con sus pulgares de uñas metálicas deja sin ojos al mierdaseca y luego le rompe el cuello, para demostrar que está más capacitado que él para llevar a cabo las gestiones del italiano random. En ningún momento sabemos su nombre porque NO HABLA EN TODA LA PELÍCULA, él se comunica exclusivamente con hostias.

Y entonces el líder de la cofradía de subnormales, el “gran villano” de la peli, el hermanastro “muerto” (tres veces) y desaparecido (otras tres) de Bond y el infraser mas imbécil que te puedas tirar a la cara todo en uno (y encarnado por Cristoph Waltz, mas maniqueo y amanerado que nunca), mira hacia la balconada y le dice a nuestro héroeCu-cú, James, cuánto tiempo sin vernos, llevo toda mi vida esperando este momento” (¡¡¡WHOA LOS MUERTOS ESTÁN VIVOS!!! ¡TODO ENCAJA! PELICULOOOOON!), lo que hace que James tenga que salir perdiendo el culo con el Zote persiguiéndole en coche por toda la ciudad.

Y ahora que se os ha quedado a todos cara de gilipollas, creo que es el momento perfecto para contaros el resto de esta enorme mierda de argumento que no es otro que EL MALO DE LA PELÍCULA, EL TAL OBERFÜHRER, QUE AHORA SE LLAMA BLOFELD (¡¡¡GUIÑOOOO!!!), QUIERE JODER A JAMES PORQUE SU PADRE ACOGIÓ EN TUTELA TEMPORAL A JAMES TRAS LA MUERTE DE SUS PADRES Y ESO LE CAUSÓ CELOS A BLOFELD, Y POR ESO MONTA QUANTUM Y SPECTRA Y TODO LO QUE SE VE EN LAS ANTERIORES TRES PELÍCULAS. TRAMA METIDA POR EL CULO A MARTILLAZOS. VETE A LA MIERDA SAM MENDES.

 

¡ASÍ SE HABLA, A MÍ TAMBIÉN ME DA RABIA EL GILIPOLLAS ESE, QUE LE DEN POR CULO!”

Ah pero bueno, que leo en Filmaffinity que todo el rollo macareno del personaje mierdoso este se ve que está súper mega bien explicado en las novelas que por supuesto no me he leído, pero tranquilos que seguro que algún aventajado intelectual entra a comentar para darnos una lección a todos al respecto y de paso se caga en mi calavera y me amenaza de muerte, por cateto y cazurro, como es costumbre. En cualquier caso, en la película queda explicado DE ESPANTO, presentando a un villano que no es más que un retromongol con “traumas” infantiles, recursos aleatoriamente infinitos y una colección de subalternos del cual el único que parecía tener puta idea de lo que hacía con su vida (aunque al final se pasara de listo) era Le Chiffre.

Scooby Bond ¿Donde estás?

007 no está solo en esta nueva aventura. Cuenta con la ayuda de la irritante pandilla Bond, compuesta por Moneypenny, Q y M, que realizan diversas tareas que el súper espía no puede llevar a cabo porque se encuentra en algún otro lugar causando destrozos urbanos, apoyado en la barandilla de algún balcón, hablando de cosas que no interesan a nadie o ya se han dicho, o haciendo amagos de tensión sexual que no se resuelve nunca.

Cada uno en su papel, MonaPena a sus recados, M con sus broncas y Q le sigue brindando artilugios a Bond, en este caso un reloj explosivo (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!), un coche lleno de mecanismos que él acaba tirando al río (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!) y unos nanodispositivos inyectados en la sangre que permiten localizarle allí donde esté, aunque luego tal cosa no sirva de nada en toda la película porque, aunque supuestamente hay más agentes por ahí en servicio (mencionan a un tal 009), Bond jamás recibe apoyo de campo de ninguna clase, ni siquiera cuando localiza las diversas guaridas de los malos, a los que tan desesperadamente buscan pero no encuentran nunca.

Además está toda la trama de politiqueos comandada por el Ceporro, que pretende que todos los países que forman el “consejo de los 9 ojos” (para los amantes de las explicaciones soporíferas, se trata de un grupo de nueve países que zzzzzzZZZZZzzzzzz…) voten a favor de darle carpetazo al MI6. La pandilla Bond será la encargada de obstaculizar los planes del mierda mientras Bond hace turismo por ahí, aburriéndonos (todavía más) a todos en el camino.


”Turismo, mis cojones, ya es la segunda vez que me toca ir al puto desierto, menos mal que se me acaba el contrato ya mismo…”

La última mona de este hatajo de asalariados es por supuesto la chica Bond de turno, una flacucha francesa de pómulos salientes y mas pintada que una puerta tipo Kate Moss (Lea Seydoux), que encarna a la hija del señor White, ese malo-pero-no-pero-si-pero-lo-siento-es-que-me-tenían-el-escroto-pillado-con-unos-alicates-pero-como-ahora-voy-a-morirme-de-cáncer-te-ayudo.

A este pobre desgraciado Bond lo encuentra escondido en un sótano mugriento, jodido por la metástasis. Se ve que los malos quieren matarle para no pagarle la jubilación o algo, y hace tiempo le envenenaron con alguna mierda radioactiva (¡mucho más fashion que pegarle un tiro, donde va a parar!). Al final el tiro se lo pega él mismo con la pistola de Yeims, después de decirle dónde está su hija y que cuando la encuentre tiene que ir con ella a un sitio llamado “Lameriquén”, que ella sabe dónde está. Todo ello le convierte en miembro honorario de la pandilla Bond a título póstumo y en un tío guay.

Algo así como Willy el Tuerto en los Goonies.

Esquí Fail

La petite fille française que se llama Doctora Madeleine Swann (Cisne Bello en francés), además de saber dónde está el sitio ese, también sabe que la organización de los malos se llama Spectra (y cuando lo dice lo hace dos veces y llenándose bien la boca, pensando que los espectadores se van a correr de gusto o algo VETE A LA MIERDA SAM MENDES X 10000) y por ello se esconde en una clínica de cirugía estética situada en los alpes suizos o por ahí, donde trabaja de recepcionista para que los malos no la pillen. Hasta que 007 vine a buscarla “para protegerla”, trayendo tras él un ejército de sicarios de Spectra con el Zote a la cabeza que le vienen siguiendo, y que ya puestos se disponen a incluirla a ella en la tarifa de ejecuciones (ahora en serio, que me expliquen POR QUÉ COJONES QUIEREN MATAR A ESTA INÚTIL, POR FAVOR).

Por supuesto Bond, como tampoco tiene nada mejor que hacer, se encargará de que no muera, porque básicamente sin ella la película nunca podría avanzar y, sobre todo, porque es la encargada de APORTAR INFORMACIÓN QUE ESTUVO AHÍ DESDE LA SEGUNDA PELÍCULA Y QUE NADIE SE MOLESTÓ EN BUSCAR.

El caso es los malos capturan a la Mioumiou, se organiza una persecución por la nieve (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!) en la que Bond montado en un avión sin alas (no preguntéis) persigue montaña abajo el coche de los malos conducido por el zote, que al final se estrella. Bond huye con la chica después de rematar a tiros a todos los esbirros menos al Zote. Ventajas de ser villano con nombre (aunque en la peli no lo digan, en IMDB pone que se llama Mr.Hinx), que no mueres hasta la tercera aparición.

Llevo dos pistolas por si acaso fallo con una, jor, jor…”

Un anillo para incrustarlos a todos sin vaselina en la trama

El anillo que James le quitó al italiano en México es analizado por Q, obteniendo la siguiente revelación: en él hay ADN de todos los malos de las anteriores películas, lo cual los conecta con el malo de esta porque yo lo valgo. SAM MENDES, TE LO GANAS A PULSO. Ni qué decir tiene que esto plantea algunas preguntas inquietantes como por ejemplo ¿a qué se dedican estos enfermos en su vida privada?

En realidad ADN es un eufemismo James. Lo que tiene el anillo son restos incrustados de mierda, mocos, lefa, y sangre de al menos catorce clases distintas sin contar las de los sospechosos. En Spectra otra cosa no, pero se montan unos fiestones…”

En cualquier caso, esta soplapollez viene a ser otra flecha de neón gigante que señala a Chistoph Waltz para que Bond le parta la boca, por si no os habíais enterado de qué va la historia.

House of Mouse

Lamegricain o como cojones se llame, es un hotel donde Don Blanco se folló a su mujer sin condón y de ahí salió la raquitique. Por lo demás, hay mas mugre que en el palo de un gallinero, y nada interesante que ver. Tras una noche de guarreridas españolas y cogorzas, la bichisuá se pone a dormir y James monta guardia. Entonces llega el personaje R2 de la película, un ratoncillo que sale de un agujero de la pared OJOCUIDAO. James lo ve entrando de nuevo en el escondrijo y rápidamente descubre que la pared es falsa, la tira abajo a hostias y descubre que detrás hay un zulo con fotos y un ordenador que te cagas que lleva ahí mas de 20 años funcionando conectado a Internet y encendido, listo para localizar la guarida del malo. SAM MENDES QUIERES PALIZA ¿NO?

Pelea en el tren (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!)

Localizado el sitio a donde tienen que ir, los tórtolos cogen un tren que cruza el desierto de Aburrilandia y mientras James y la flaca copian la escena de la cena en el tren de ‘Casino Royale’, pero con diálogos insulsos (copia no, ¡¡¡GUIÑOOOOO!!!), el Zote aparece de la nada y empieza a fostiarse con James, destrozando todo el mobiliario a su paso. Finalmente le atan un cable de acero que sujeta unos barriles de cerveza y el energúmeno es propulsado fuera del tren arrastrado por el peso de los recipientes. Suponemos que el guarrazo se lo carga o al menos le quita las ganas de volver a por más bronca, porque no vuelve a salir más. Un segundo antes de desaparecer de la película y probablemente de la historia del cine, pronuncia ufano su única frase, que es la siguiente:

-Mierda.

Un poquito de ayuda del malo para que se acabe la película.

En un momento dado la parejita se baja del tren en un apeadero roñoso en medio del desierto. 007 dice “tendremos que esperar mucho” y al cabo de 30 segundos la flaca mira a un punto del horizonte que se mueve y dice “¿qué es eso?”. 007 lo mira y le espeta “es un Rolls Royce 1948 que no te enteras so lerda” (¡¡¡GUIÑOOOOO!!! … vamos supongo yo, ya he perdido la cuenta de estas estupideces). El coche llega hasta ellos, les recoge y les lleva derechitos a la guarida del malo ¡Mira qué bien! Mejor, porque no se les veía con ganas de investigar mucho a estos dos…

Diálogo que no pasó la normativa de corrección política de Hollywood pero que según fuentes era el previsto:

Flacucha: No me mires así.
Bond: Pues no te pongas ese vestido que se te marca todo el coño, jodía.

 

Tortura” (haber aguantado la peli hasta aquí)

La guarida del malo es una especie de conglomerado de ¿observatorios espaciales? feísimo que está en un cráter en medio del desierto, con cuatro desgraciados que disparan peor que un stormtrooper a modo de guardias. Una vez allí y después de torturarnos a nosotros con interminables peroratas y conversaciones de mierda, y de demostrar que Spectre tiene ojos en todas partes enseñándoles un vídeo a los protagonistas de una escena anterior de la película, Blofeld (joder, que nombre más feo, suena a pedo caldoso) ata a Bond a un sillón de dentista y se dispone a torturarlo a él, utilizando unos taladros mecánicos que salen del asiento acoplados a brazos articulados y que el facineroso maneja desde un portátil. El cansino va explicando que cada vez que las brocas taladren el cráneo del agente, le joderán la vista, el oído, la memoria, la próstata, etc., pero tras taladrarle en el pómulo y en el cuello, a parte de dos miajas de sangre comprobamos que no le hacen ABSOLUTAMENTE NADA (¿?).

Gracias a su reloj explosivo (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!), Bond le revienta felizmente los morros (nah, sólo le deja cicatriz de malote) y huye en helicóptero con la escuálida tras cargarse la base, que resulta estar tan mal construida que vuela por los aires con sólo pegarle un tiro a una de las varias bombonas de gas que tienen expuestas a pleno sol por doquier. SÍ, IGUAL QUE EN EL FINAL DE CUANTO SOL HACE PUTO CALCO DE ESCENA SAM MENDES EN SERIO VETE A LA MIERDA Y ESTA VEZ NO VUELVAS.

Ah espera PERDÓN, que me dejo lo más importante: En esta película aparece un gato persa blanco que suponemos es la mascota del malo (¡¡¡GUIÑOOOOO!!!). Suponemos, porque sólo se pasea por allí en un par de planos ignorando por completo al ridículo interfecto, y luego no se le ve más. Vaya guiño de mierda.

En realidad me ofrecí a escribir el guion pero no me dejaron, y ya veis que truño les salió”.

Gran final en la casa de la guasa

Hacemos un salto cuántico a Londres, exterior noche. Mientras Ralph Fiennes va a la central del MI6 para darle una hostia al Ceporro y defenestrarlo, el malo con un ojo a la funerala y la cara hecha un mapa le prepara una gincana a Bond en el edificio de enfrente, que es la sede antigua del MI6 (que está medio en ruinas después de que el villano de ‘Skyfall’ la reventara) y que tiene prevista su demolición ya mismito, y a tal efecto tiene explosivos conectados hasta en el cuarto de las escobas. El malo se ha dedicado a imprimir fotos de todos los personajes de las anteriores películas y a pegarlos en las paredes con Blu-Tack, y a hacer pintadas con flechas que Yeims ha de seguir para encontrarle (concretamente DOS flechas) en el lugar donde le espera, una habitación que tiene un cristal blindado que no hay manera de pasar al otro lado, tienes que joderte y dar toda la vuelta.

Puto gamberro, haciendo pintadas ¿eh? Te voy dar una hostia…”

Ahí, a salvo de las yoyas y las balas de James, le cuenta su plan maléfico, que es que en tres minutos vuela todo el edificio, y Bond tiene dos opciones: o salva a la chica y sale del edificio sin ningún problema, o no la salva y sale también sin ningún problema. Bueno, la explicación es un poco más larga, ya sabéis que Mendes no pierde una sola ocasión de darnos la brasa con más gilipolleces Samendesianas, pero yo que soy así de majo, os las ahorro.

James salva a la chica y sale del edificio sin ningún problema, y luego se va a perseguir al malo, que está tomando las de Villadiego montado en helicóptero (OTRO MÁS, para mí que es el mismo que han usado en la huida de antes y en la escena del principio de la peli, sólo que repintado). James tumba el helicóptero de un tiro de pistola desde una lancha que pega botes por el Támesis a tomar por culo de distancia, de noche y con viento.

El helicóptero se pega el guarrazo y explota, el malo sale arrastrándose, Bond para joder dice “pos ahora no te mato”, se va con la rubia, Fiennes empapela al malo y mientras tanto Q se carga Skynet y salva al mundo de… ¿de que nos graben mientras cagamos? ¿del terrorismo? ¿de qué lo salva? Ah sí, lo salva de que la película siga indefinidamente matándonos a todos de aburrimiento. Otro puto héroe, sólo equiparable al ratón del hotel.

Y ya por fin el gran final, épico como nunca se ha visto: LOS CRÉDITOS FINALES, BIEEEEEEEEEEEEEEENNNN!!!!

“¿Ya está? Pos venga, dadme el cheque que me largo”

Tras un inicio brillante, la etapa Craig de James Bond ha ido cayendo en barrena, hasta descender un nivel bastante deplorable, y el pozo de mierda en el que han metido al célebre agente secreto los actuales responsables de la saga es muy, pero que muy profundo. Por desgracia, esto a los productores les importa un pimiento si con ello se forran, y dado que la película ha recaudado lo que no está escrito, está claro que a la saga le queda cuerda para rato, lo cual es un panorama realmente nefasto. Convertir a James Bond en una puta mierda que triunfa en taquilla es lo peor que podría haber pasado, porque mientras dé dinero la fórmula no va a cambiar y, o mucho me equivoco, o la saga 007 se convertirá muy pronto en otra ‘Transformers’, una basura obscenamente cara que se perpetuará mientras las masas acudan idiotizadas a engrosar sus beneficios de taquilla. Por mi parte si es así, lo tengo clarinete: que se la metan por el culo.

En fin, concluyo mi pataleta con una última sugerencia:

Señor Mendes ya que no se va usted a la mierda, al menos váyase a filmar el aparcamiento del Mercadona un Domingo que haga nublado y quédese allí 10 o 20 años, y ruede algo del palo ‘Boyhood’ pero con los papeles que encuentre por el suelo de protagonistas ¿ok?

El aparcamiento del Mercadona… hijo de puta, cómo me das donde más me duele. Ojalá pudiera pero me tienen encadenado a esta mierda de James Bond y no me sueltan. Mira que yo lo hago como el culo a propósito y me aseguro de que los guionistas sean unos ineptos, pero nada, que no me echan…”

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Nota del Crítico
Crítica


comentarios
 
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    Cava
    8 junio 2020 a 21:34

    Posta que los artículos que escribe wachful son una porquería, ni gracia tienen, son puros insultos, pero claro, viendole la cara de oscuro idiota que tiene, queda todo aclarado.

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