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Congo (El Videojuego) (1995)

por en 12 agosto 2020
FICHA TÉCNICA
 
PLATAFORMAS
DESARROLLADORA
GÉNERO
 

Corría el año 1995 y un joven e inexperto McCloud tenía intenciones de ir al cine y pagar para ver Congo, posiblemente bajo el efecto de algún perturbador neuronal. Un tiempo después la salvación llegó en forma de olvido y las oscuras intenciones de aquel adolescente se desvanecieron, aunque luego de unos años en una noche de TV, se encontraría cara a cara con la citada peli…

…Y sí, era tan mala como me advertían…

Los monos del Rey Salomón

La cinta trataba de un equipo de especialistas que es enviado por una empresa al Congo con el objetivo de encontrar a los miembros de una anterior expedición, y ya que están, robarse los diamantes de las minas del tal Salomón; junto con ellos irá un mono hembra (insoportable) que puede expresarse gracias a un aparatito que traduce sus gestos en frases audibles. Bien, pero no todo es alegría, resulta que las minas (de oro) y sus alrededores están infestadas de gorilas plateados, más bien mal agestados y bastante serviciales a la hora de proteger el legendario tesoro.

Más o menos después del estreno del filme (1995), otras personas que casualmente tenían la mentalidad de un mono (bajo el nombre de “Viacom”) decidieron programar este insulto de videojuego, pero afortunadamente para los usuarios de 16 bits, todo quedó en una versión beta, es decir, el cartucho nunca salió al mercado. Quién diría que, 10 años después, y gracias al milagro de la emulación, un servidor acabaría jugando a ese experimento fallido en su versión Super Nintendo…

Ven al aburrimiento, ven a Congo

Ya la apertura es de risa, con esa transmisión interactiva ridícula que muestra cómo la anterior expedición de bobos fue atacada por los enfurecidos primates. Lo de “Transmisssion Lost” es impagable.

Haremos una pausa por problemas técnicos

Houston, tenemos un problema

Pero todo empeora cuando comienza el juego en sí. En vez del “tour de force” que me esperaba (gracias Uba), me encontré con que tenía que manejar un bote y remar esquivando pinchos y luego hipopótamos.

Atacado por hipopótamos

Para agregarle otro clavo al ataúd, casi todos los niveles son dificilísimos, repetitivos y no te dan password hasta que no hayas pasado una cierta tanda de fases. Gracias a Dios que se inventaron los “Save states”.

Un noble aborigen es profanado en un típico ritual de iniciación zulú

 

Che, prepárense que se viene’ lo’ mono’, se viene’

Una cosa que he de aclarar es que todo el juego está plagado de diamantes, áreas y bonus ocultos. Yo ignoré deliberadamente todo eso y me concentré en terminar el cartucho lo antes posible. Mi salud mental no me hubiese permitido acabarlo completo con un score perfecto.

y más repetitivo también

Bueno, después de varias etapas de remo (incluyendo una sobre un río de orina y otra nocturna), la cosa se pone un poquito más entretenida, pero no tanto.

Alguna vez navegaste sobre… Orines

Y es que al anochecer tu campamento será atacado por una banda de gorilas y el juego pasará a ser una especie de shooter, en un miserable homenaje al Terminator 2 – Judgement Day, con recalentamiento de arma y todo.

Un extra aparece de la nada para darnos una mano

Esta se supone que es la escena del filme donde protegían el campamento con láseres. Es un nivel relativamente divertido, no tan difícil, así que a meter granada, niños, y a pasarlo bien.

El primate se caracteriza por ser muy inflamable


No se preocupen, yo tampoco entiendo nada

Después de los tiros, otra vez un nivel plomazo. Ahora lo que sucede es que Amy, la mona que habla, de forma irresponsable se aleja del campamento y se pierde. Tu excitante misión será la de mantenerla viva, saltando pinchos (sí, otra vez) y esquivando piedras… y así un rato largo.

A falta de un inodoro…


Amy nos muestra sus habilidades como fakir

Atención al momento donde deberás rebotar entre las rocas, al estilo pinball. Este tipo de fase no tiene enemigos y mueres al primer toque. Adrenalina pura. Argh.

El animal más pelotudo de la historia del cine, incluso por encima de Ali G


Pinball con monos

A continuación, otra sesión de tiroteo, casi igual a la anterior, excepto por las cabezas voladoras (¿!) que disparan flashes. Además tendrás la oportunidad de convertir a los malvados simios en frituras, lanzallamas mediante.

Cabezas flotantes, qué buena idea


La especialidad de la casa, Mono Rostizado

Continuando el ciclo de homenajes cutres, ahora le toca a Indiana Jones: Controlas (o intentas controlar) a una especie de Lara Croft devaluada haciéndola esquivar rocas, ya sea saltando, deslizándote o usando un látigo. Si buscas emociones fuertes y enemigos duros, te equivocaste de lugar.

La vergüenza comienza


Boulder Dash


La Resbaladilla

Después del mal momento, viene otro un poco mejor: Otra sesión de shooter, la última, para ser preciso. Monos, cabezas que vuelan, más monos, granadas y medikits.

Si miran a su izquierda, verán un cardúmen de monos…

El clímax, señora

Pero eso no es todo: todavía te falta enfrentarte a una pobre excusa de jefe final en forma de cabeza voladora gigante, que para no variar también dispara flashes. Si tienes bastantes granadas y reflejos aceptables es fácil, además, la mira tiende a acercarse a los blancos más próximos, lo que le resta aún más dificultad al caso. Y todavía queda un nivel…

Pseudo-patético-jefe-final


¡Sáquenme de este juegooooo!

Ultimo nivel (¡sí!), y ahora el homenajeado es Donkey Kong Country, sólo que en vez de controlar a un personaje carismático como Diddy o Donkey, te harás cargo de su prima retrasada, es decir Amy, a la que tendrás que ayudar a superar obstáculos varios mientras es perseguida por un río de lava.

Donkey Kong Country, eem… digo… Congo


El mono llega a Marte…

Básicamente el mismo nivel que uno de los primeros, sólo que su desarrollo alterna entre horizontal y vertical, y hay un par de obstáculos nuevos. Al terminar esta etapa también lo hace la historia, y ya pueden descorchar el champagne.

Al fin termina todo… uffff


Emoción pura

Sólo te queda llorar con la secuencia final y ver los créditos, puteando mentalmente quizás a los encargados del Control de calidad de esta abominación jugable.

Éstos son los culpables…

No puedo irme sin mencionar a Tim Curry, y es que la mala noticia es la ausencia de la imagen de este actor durante todo el juego. Maldita sea, me hubiese gustado ver recreada aquella escena en la que un mono lo ajusticiaba merecidamente…

Adiós Tim, la pandilla no será lo mismo sin ti

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